Actividad 1
El desarrollo de la
sociabilidad, el autoconcepto en el niño y la observación en el proceso de
crianza.
¿Cuáles son los factores que afectan al apego?
Algunos grandes factores que
inciden en la formación del apego:
Privación materna/institucionalización. En una serie de estudios
muy conocidos de Spitz (1945,1946) se observó que los niños institucionalizados
que habían sido abandonados por sus madres entre el tercer mes y el primer año
de vida mostraban una extrema sensibilidad a las infecciones así como un
marcado retraso en el desarrollo. Estos niños se criaban en una especie de
cubículos sin ningún tipo de estimulación y tenían una cuidadora para cada
grupo de siete u ocho niños. En estas condiciones, los bebés solían manifestar
un apego inseguro cuando interactuaban con las personas que les cuidaban. Aquellos
que sufrían una separación maternal muy prolongada en la segunda mitad del primer
año de vida mostraban un desorden depresivo muy severo denominado depresión
anaclítica. Al poco tiempo de llegar a la institución, los bebés empezaban a aislarse
del entorno, perder peso, llorar continuamente y sufrir insomnio. Si no recuperaban
pronto a la madre o no se establecía una adecuada relación con una cuidadora,
la depresión era prácticamente irreversible.
Calidad de la crianza. La teoría etológica manifiesta que los bebés
criados en familias cuyos padres son insensibles a las demandas y necesidades
del niño suelen desarrollar un apego inseguro. Ainsworth y col. (1978) al
revisar los estudios de la situación extraña observaron que los niños con apego
seguro tenían madres que en los primeros meses de vida respondían rápidamente al
lloro del bebé e intentaban adaptar su conducta a la de su hijo. Sin embargo,
los niños con apego inseguro, solían tener madres que evitaban el contacto
físico con su hijo y se comportaban de manera rutinaria en las interacciones
cara a cara típicas del cuidado del bebé. Además en las familias donde la
ansiedad es la característica predominante del entorno, las madres suelen ser
más insensibles y, por tanto, aumenta la frecuencia del apego inseguro.
Características del niño.
Existen estudios que relacionan los partos complicados, niños prematuros,
enfermedades en los primeros meses e incluso el temperamento del niño con problemas
en el establecimiento del vínculo afectivo. Los niños extremadamente difíciles
(lloran todo el día y se muestran irritables con mucha frecuencia) suelen
provocar ansiedad en la madre y lo que sea más complicado el establecimiento
del lazo afectivo. Sin embargo, si los padres tienen recursos afectivos,
sociales y cognitivos adecuados para manejar el difícil temperamento del bebé o
la enfermedad del mismo, puede no haber excesivos problemas a la hora de
desarrollar el apego. Por tanto, un temperamento difícil del niño no tiene por
qué provocar un apego inseguro; depende de cómo los padres ajusten de manera
armoniosa su conducta a la del bebé.
¿Qué se manifiesta en la forma de interacción del cuidador que afecta
la calidad del apego del bebé?
Cuando un adulto tiene su
primer hijo posee en su haber gran cantidad de experiencias de apego: con sus
padres, hermanos, novios/as y amigos/as. Por propia experiencia sabemos que las
relaciones afectivas pueden provocar confianza y seguridad o, por el contrario,
sentimientos de inseguridad y ansiedad. Main y col. (1985) se han interesado en
analizar si las relaciones de apego (seguras o inseguras) que los padres
tuvieron en la infancia tienen alguna influencia en el apego de los hijos. Para
ello, han diseñado la entrevista del apego adulto en la que el padre o madre
relatan sus sentimientos de apego en la infancia y cómo percibían las relaciones
con sus padres. Nos encontramos con cuatro categorías:
Autónomos. Padres que
valoran y reconocen la influencia de las relaciones de apego, pero al mismo
tiempo son capaces de hablar de ellas con objetividad.
Desentendidos. Desprecian
la importancia de las relaciones de apego y tienden a idealizar a sus padres
sin poder aportar ejemplos concretos para defender su postura.
Preocupados. Adultos muy
emotivos que no pueden hablar con objetividad de sus experiencias tempranas de
apego. Muy preocupados con el pasado.
Pendientes de resolución.
Padres que todavía no han reconciliado sus pasadas relaciones de apego con el
presente. En ocasiones, todavía están reconciliándose con la pérdida de sus
propios padres y las vivencias relacionadas con ello.
Los estudios nos indican que
estos tipos de apego en los adultos están estrechamente relacionados con el
tipo de apego que establecen con sus hijos. Las madres autónomas suelen tener
hijos con apego seguro; las desentendidas tienden a tener hijos evasivos, con
apego evitante; las preocupadas suelen criar a niños rebeldes quizá con un
apego resistente y queda menos claro el paralelismo de aquellos padres
clasificados como pendientes de resolución, quizá, porque pueda suponer una
época transitoria para muchos adultos.
No se puede concluir de forma
rotunda (como en nada en psicología), pero podríamos finalizar manifestando que
el apego de un bebé a su madre podría depender del tipo de apego que tuvo con
ella su propia madre muchos años antes.
¿Cuál es la relación entre el apego y el desarrollo de la personalidad
posterior en el niño?
Si bien es cierto, los
vínculos de apego son necesarios a lo largo de todo el ciclo vital, resultan
particularmente cruciales en la primera infancia, debido a que influyen de
manera importante en el desarrollo de la personalidad. De los factores
protectores descritos por los distintos
autores, existe un consenso relacionado con el establecimiento de un vínculo
afectivo seguro, con alguna persona
significativa para el niño, ya sea su madre u otro adulto con el cual pueda
relacionarse de manera cálida y estable, es uno de los factores protectores más
relevantes y resulta ser clave, tanto para el desarrollo infantil positivo,
como para el desarrollo de comportamientos resilientes. De esta manera resulta
fundamental entonces, comprender cuál es el papel que cumple la figura de apego
en la interacción con el niño y de qué manera es que el apego de tipo
seguro beneficia el desarrollo infantil
y promueve comportamientos resilientes.
¿Qué consecuencias en el desarrollo emocional tiene un bebé que carece
de cuidados?
Los estudios nos muestran que
los bebés que poseen apego seguro suelen tener madres amables, receptivas que
no molestan ni maltratan a sus hijos. Sin embargo, los niños inseguros son
hijos de madres que carecen de todas o alguna de estas cualidades.
¿Qué es el autoconcepto?
El autoconcepto es la suma de creencias de un individuo sobre sus
cualidades personales. Lo que la persona sabe de sí misma y lo que cree que
sabe.
Este concepto de sí mismo lo
vamos formando a lo largo de nuestra vida. El Autoconcepto es la interpretación
de nuestras emociones, nuestra conducta y la comparación de la misma con la del
otro, si es similar o la nuestra o no.
¿Qué es empatía?
La empatía es la capacidad de una
persona para identificarse con otra y responderle adecuadamente a sus
necesidades, a compartir sus sentimientos, e ideas de tal manera que logra que
la otra persona se sienta bien.
¿Qué es una emoción?
Las emociones son básicamente –si tuviésemos que elegir una definición-
procesos físicos y mentales, neurofisiológicos y bioquímicos, psicológicos y
culturales, básicos y complejos. Sentimientos breves de aparición abrupta y con
manifestaciones físicas, tales como, rubor, palpitaciones, temblor, palidez
(Marina, 2006). Duran poco tiempo (Filliozat, 2007). Se acompañan con agitación
física a través del sistema nervioso central. Mueven, dan o quitan ánimo
(Figueroa, 2010). Los sentimientos son las emociones culturalmente codificadas,
personalmente nombradas y que duran en el tiempo. Secuelas profundas de placer
o dolor que dejan las emociones en la mente y todo el organismo.
Nota: LAS EMOCIONES EN LA FORMACION DE PROFESORES
Si deseamos revalorizar el
papel de las emociones en nuestra cultura escolar, la formación de profesores
es un ámbito prioritario. Para iniciar un trabajo sistemático en este ámbito,
es necesario conocer lo que ocurre cotidianamente en los estudiantes: ¿cuál es
la percepción que los estudiantes de pedagogía tienen de sus propias emociones
en la interacción con sus profesores y pares?; ¿cuáles son las emociones que en
ellos surgen con mayor frecuencia?; ¿en qué contextos interaccionales ocurren?
Con esta motivación, y asumiendo la concepción de emociones de H. Maturana,
desarrollamos una investigación entre 1999 y 2001, en conjunto con un grupo de
académicos de otras disciplinas de la Facultad de Filosofía y Educación de la
Universidad2, cuyo objetivo principal fue develar las emociones que surgen en
los estudiantes de pedagogía de la UMCE en la interacción con sus profesores y
compañeros, para proyectar los resultados del estudio a la innovación en las
prácticas pedagógicas de los formadores de profesores.
¿Qué es autonomía?
Los niños aprenden a ser autónomos a través de las pequeñas
actividades diarias que desarrollarán en casa, en la guardería o en el colegio.
Los niños desean crecer y quieren demostrar que son mayores en todo momento. Es
misión de los padres y de los educadores, la aplicación de tareas que ayuden a
los niños a demostrar sus habilidades y el valor de su esfuerzo. Colocar,
recoger, guardar, quitar, abrochar y desabrochar las prendas de ropa y los
zapatos, ir al baño, comer solo o poner la mesa son acciones que ayudarán a los
niños a situarse en el espacio en que viven, y a sentirse partícipes dentro de
su propia la familia y con sus amigos.


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